¿Estáis a punto de casaros o iros a vivir juntos en vuestra casa recién comprada? Enhorabuena, vais a entrar en una de las etapas más felices de vuestra vida, pero si queréis hacerla más feliz, seguid estos prácticos consejos referidos a la vivienda que vais a estrenar:

1.- No dejéis que la suegra decore vuestra casa. basadas en que ellas ‘ya han pasado por eso’ intentarán poner una mesa aquí, un mueble allá, un color de pintura… no os dejéis seducir porque al fin y al cabo son los gustos de ellas no los vuestros, algún día descubriréis que aquella mesa de madera de pino no era lo que necesitabais y que habéis gastado inútilmente vuestro dinero.

2.- No tengáis miedo de las habitaciones vacías, por ejemplo, el comedor, trataréis de meter muebles y más muebles para dar la impresión a los amigos de que no sois pobres, al contrario, las casas zen con el mobiliario mínimo os darán mucha más sensación de libertad de movimiento, recordad que al cabo de los años, la casa se irá llenando de cosas hasta que os entre la locura y tiréis esos muebles. 

3.- Aseguraos de que la casa cuenta con dos seguros: el del edificio y el de vuestro propio hogar, haceos un seguro del hogar antes de pisarla porque así os libraréis de la pequeñísima (pero cierta) posibilidad de que se incendie,  que haya una fuga de agua y que no tengáis cómo afrontar ese accidente, los seguros del hogar son baratos, ademáscuando lo firméis, que os incluyan la  reparación de puertas, interruptores, cristales, e incluso el robo en la calle de vuestra cartera.

4.- Si vais a comprar la casa, que no se lleve más del 35-40% de vuestra renta, ya sabemos que es difícil pero por no hacer caso a esta ley, muchas parejas se han visto en serios aprietos en esta crisis, alquilar, por cierto, no es tirar el dinero.

5.- Antes de meteros en una casa, haced todos los cálculos de los costes adicionales: agua, luz, teléfono, comunidad, ibi… y hacedlo mirando cuando llegan exactamente esas facturas a lo largo del año para no llevaros sustos.

6.- Empezad a ahorrar desde el principio, comprad una pequeña caja fuerte, las más manejables, y meted cada semana una cantidad que puede ser en billetes de 10 o 20 euros, así como todas las monedas de dos euros que os queden en el bolsillo, cuando veis físicamente lo que ahorráis, seréis más ahorradores, cuando llevéis acumulada una cantidad seria, usadla para ese viaje programado o quizá para el arreglo imprevisto de la casa.

7.- Tratad de pagar las cosas al contado en la medida de lo posible, si os acostumbráis a tirar de la tarjeta llegará un momento en que a final de mes, cuando llegue la paga, volveréis a estar en la mínima: no tendréis casi nada en el banco y os sentiréis frustrados.

8.- Comprad de esas cajas o archivadores que tienen muchos compartimentos e id metiendo las facturas en su sitio, incluso las garantías de los productos que compréis, así sabréis encontrar la factura del televisor cuando se estropee antes de los dos años, y exigir la garantía, divididlo de forma racional: agua, luz, teléfono, declaración de la renta…

9.- El coche es un sumidero de pasta, es un producto que se deprecia desde que se compra y que requiere mucha atención, además tendréis que pagar plaza de garaje (e impuestos, porque se considera parte de la renta), y en algunas ciudades, la viñeta de aparcamiento, si podéis prescindir de él, veréis que al final del año, vais a contar con más dinero.

10.- Tenéis que saber que las casas son seres vivos que se deterioran con el tiempo, cada diez años requieren un repaso y para eso hay que tener algo ahorrado.

11.- Id a todas las juntas de la comunidad de vecinos, ya sabemos que son un fastidio, pero si os saltáis este mandamiento, un día vais a ver una derrama o un pago imprevisto (aprobado por mayoría) y pondréis el grito en el cielo.

12.- Cada cierto tiempo, negociad todos vuestros contratos de agua, luz seguros, teléfonos… descubriréis que se pueden obtener más ahorros.

13.- Revisad la despensa y al congelador periódicamente y agotad esas reservas lo más pronto posible, si no, tendréis productos caducados o inversiones alimenticias sin usar es perder dinero.

14.- A medida que tengáis hijos, acostumbradles a participar en la organización de la casa desde que son pequeños, desde ayudar a limpiar los platos y recoger la mesa, apagar las luces que no se usan y asear la casa.

15.- Dedicad un domingo al mes para ver juntos las cuentas de hoy, de ayer y las que van a venir, planificad, hacedlo en pareja y cuando los niños tengan uso de razón, que lo sepan también, eso, aunque no lo parezca, une mucho, especialmente en tiempos de crisis.

Recordad que todas las costumbres eficientes que no adoptéis desde el primer día, se convertirán en pérdidas de dinero y en malos hábitos, con el inconveniente de que ponerlas en marcha al cabo del tiempo es mucho más difícil.

Por cierto, haced caso a vuestras suegras en todo lo que refiere al ahorro y a vuestras abuelas: ellas sí sabían ahorrar.